Parador de Turismo de Ronda
Última actualización el Martes 21 de Abril de 2009 17:58 Escrito por Administrator Martes 21 de Abril de 2009 17:42
En el centro de la ciudad, en un lugar privilegiado, junto al emblemático Puente Nuevo de Ronda construido en el año 1761, se alza el Hotel sobre la antigua Casa Consistorial. Impresionante enclave, con vistas únicas sobre el 'Tajo', hendidura de unos 120 metros de profundidad.
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Azules, verdes, amarillos y rojos componen las tonalidades del interior. Las más vivas telas decoran los sofás y cortinas de estancias luminosas, amplias y generosas en plantas.
Posee piscina y habitaciones alegres con hermosas vistas y confortables dúplex con terraza.



El Parador está edificado sobre lo que fue el edificio del antiguo Ayuntamiento. Por fortuna ha sabido conservar su original fachada.
Y ha logrado mantener arcadas, cornisas e , incluso, el primitivo reloj.
Justo al lado del Parador el forastero se encontrará con el “Puente Nuevo”. Así llamado por contraste y tal vez celos de los otros “viejos”por tener supuestos orígenes romanos y hasta árabes.
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Lo cierto es que este impresionante y vertiginoso puente corona pero comunica ambas partes de ésta privilegiada villa.
Y, además, está orgullosamente erguido desde sus primeros naceres, allá por 1788. Casi alcanza los doscientos metros de altura.
Y sobre el arco central permanece una sala abovedada por aquí llamada “La Cárcel”. Porque cárcel sería, ciertamente, durante algunos tiempos. La decoración que acompaña al edificio, es una sabia simbiosis de muebles antiguos, tapicerías modernas, cerámicas de ayer y de hoy. Todo ello consigue transmitir una cierta sensación de alegría confortable. Sin faltar elementos entrañables como unas fotografías de Orson Welles en sus visitas a Ronda, donde, por cierto, está enterrado por su expreso deseo. Y tantas otras cosas que el viajero irá descubriendo durante su estancia.
La Plaza de España ,del siglo XIX, quiere estar dedicada al rondeño don Antonio de los Rios Rosas, eficaz, honrado y honroso político; ministro y presidente del Congreso en 1862. Tío, además, de Giner de los Ríos, mentor de las inquietudes liberales y creador de la savia y sabias inspiraciones de la Institución Libre de Enseñanza. Que, dicho sea muy llanamente, son las venas de las que se nutren nuestras actuales democracias.




